El Virreinato de Nueva España
Empezamos con éste número una serie de especiales sobre la presencia de los ejércitos españoles en el mundo. Presencia que desde que Cristóbal Colón puso su pie en las playas americanas hasta nuestros días se extendió por todas las tierras conocidas.
¿Por qué elegir México en primer lugar?
Por tres razones: Méjico fue la entrada a un Nuevo Mundo, el corazón del sistema comercial español ultramarino y la puerta a América y Asia. Fue también el primer choque entre civilizaciones totalmente desconocidas entre sí. En una época en que las comunicaciones e internet no dejan secretos en ningún lugar del globo nos es difícil concebir las maravillas con que se encontraron ambos pueblos, los dos conscientes de ser los más modernos y civilizados. Y por último fue el fin de una era, el último bastión de las Armas el Rey en el continente Americano, un acontecimiento que marcaría la economía y la vida española durante los siglos XVIII y XIX.
Pasemos la página y vivamos juntos la aventura.
El Director
Miguel del Rey


La epopeya de Cortés
Miguel del Rey Vicente
...Una semana después el ejército consiguió reunirse en Tlaxcala, quedaban 550 infantes con sólo cuarenta caballos de los veteranos que habían acompañado a Cortés y de los casi 1.500 hombres que habían acompañado a Pánfilo de Narváez. La artillería y el tesoro de Moctezuma se habían perdido por completo. En Tlaxcala, el 7 de julio de 1520, mientras Cortés contabilizaba a sus tropas eran rodeados por sus perseguidores. Al verlos Cortés y sus hombres, que no podían utilizar la pólvora, mojada durante la huida por las ciénagas, formaban junto a los tlaxcaltecas en la llanura de Otumba y se disponían a combatirlos cuerpo a cuerpo. El combate era a muerte, a base de coraje y con dos tercios de sus hombres caídos Cortés conseguía derribar al portaestandarte azteca, tras él, Juan de Salamanca, lo remataba. Sin mando evidente los aztecas se batían en retirada, tras ellos si dar cuartel y con ansias de venganza los españoles y sus aliados.

Los uniformes del Virreinato de Nueva España
Redacción de Ristre
Desde finales del siglo XVII Veracruz y el castillo de San Juan de Ulua estaban defendidos por el batallón de la Armada de Barlovento. El 27 de junio de 1749 se creó la primera unidad de infantería del ejercito regular dentro del virreinato con la misión principal de hacer ver al enemigo europeo y americano que el continente se encontraba bajo las banderas del Rey de España.

La independencia de México: Hidalgo, Morelos e Itúrbide
Juan Bautista Ayala
A partir de 1810, coincidiendo con la guerra peninsular, la derrota del ejército en Ocaña, la invasión francesa de Andalucía y el colapso de la Junta Central parecían augurar una rápida victoria francesa. Vista desde América, España transmitía la imagen de una nación vencida que dejaba su imperio ultramarino en manos de José Napoleón, el rey intruso. Ante ello, sólo podía haber tres reacciones: la de los afrancesados, que veían en el cambio la modernidad y lo apoyaban; la de los independentistas, para los que era una oportunidad única de conseguir sus reivindicaciones; y la más numerosa, la que estaba dispuesta a evitar a toda costa caer bajo la soberanía francesa; adoptando el sistema de juntas, como se había hecho en la península, o manteniendo intactas las instituciones existentes.

Veracrúz, la fortaleza de San Juan de Ulúa
Antonio Quesada Carrión
Desde su fundación en 1519 como primer ayuntamiento de América, la ciudad donde comenzó y terminó la presencia española en Méjico fue un punto obligado de acceso para el transito de la vida intelectual, religiosa y económica. El imponente custodio del Puerto de Veracruz, la fortaleza de San Juan de Ulúa, mudo testigo de innumerables sucesos entre cuyos muros han surgido mitos y leyendas que se conjugan con su verdadero papel histórico, se convirtió así en el símbolo del contacto del Méjico prehispánico y su colonización. Conocedores de su excelente situación la fortaleza fue ocupada por el ejército norteamericano durante la invasión del territorio mejicano en 1847.

La expedición a México (1861-1862)
Miguel del Rey Vicente
La independencia de España en 1820 no había supuesto, como se esperaba, el desplazamiento de la oligarquía terrateniente y eclesiástica que detentaba el poder, y la situación de Méjico había ido poco a poco volviéndose insostenible debido a las continuas sublevaciones y enfrentamientos internos en los que se había sumergido desde que el Virrey Iturbide, se proclamase Agustín I, Emperador de Méjico Independiente.

Las banderas de la Guerra de Independencia Mexicana
Miguel del Rey Vicente
Durante el largo proceso de emancipación de México las tropas realistas emplearon banderas muy similares a las usadas en Europa, en las que predominaban las cruces de Borgoña con diferentes estilos y diseños. Por el contrario los insurgentes mexicanos utilizaron banderas muy variadas, con lemas alusivos a la independencia y la libertad y diseños originales y muy imaginativos.

El Regimiento de Infantería Mecanizado Saboya número 6
Redacción de Ristre
Este histórico regimiento tuvo por sobrenombre el Terror de los Franceses o simplemente, el Terror, y entre sus privilegios cuenta con el concedido por el virrey de Méjico, don Félix María Calleja, de llevar en sus formaciones una de las seis banderas que cogió al enemigo el 29 de marzo del año 1814 en la acción de Hayotlán, y el de haber sido declarado benemérito de la patria por su actuación en la batalla de Tetuán, el 4 de febrero de 1860.